lunes, 7 de septiembre de 2015

Llovía (para A.R)



Llovía…
a cántaros.

Llovía…
¡No sabes cuánto!
Las lágrimas todas sobre mi saco

Saco que representaba…
Nuestro vivir…
La oscura manera de lamentarnos por ser malditos.

Un vagabundo que me sonreía llorando…
Todo mojado,
y calzábamos los mismos zapatos.

Pasos bajo la lluvia sobre la playa armoricana. Pasó.
Se acomodó en un asiento de la tempestad,
de mi hogar.

Fumando un poco…
Hablando del temporal anónimo,
De una carta mal escrita…

Llorábamos…
Sentimos tanto el lagrimeo de los dioses…
Las rosas palpitando en los jardines…
Y nosotros muriendo.

Hablábamos,
Unos minutos tras otros, fumábamos, nos reíamos…
E intercambiamos los zapatos.

Nos encontrábamos…
En la oscuridad del saco

Y llovía… Llovía a cántaros. 

sábado, 5 de septiembre de 2015

Schumann: Sinfonía N°4 en D menor (Poema octosílabo)





Es continuidad de bosques…
La parte de este universo…
Donde se acaban estrofas.

Es el calor de los árboles…
Marcando salida adentro…
Donde cuerdas desvanecen.

Al vértigo del silencio…
En voces vitrificadas
 Donde intenta seducir.

Donde se deshace el polvo
De un camino sin edén
En la neblina del alma.

Se le azulan los cabellos
Mientras se acuerda de amar
¿Dónde se acaba el camino?

Es el bosque en D menor
Allí donde quiere huir
Donde se exilian miradas

Es el bosque en D menor
Donde tiene una corona
Con libertad escarlata

05.09.15